Irregularidades en la central térmica de Viesgo Generación S.L.

La Central Térmica de Viesgo Generación S.L., construída en el año 1985, se conforma por dos grupos, el primero de ellos de 800 MW que se abastece de fuel oil, y el segundo de 400 MW.

Según se puede consultar en los informes EPER (a raíz de la Decisión 2000/479/CE relativa a la realización de un inventario europeo de emisiones contaminantes), se constata que la misma emite anualmente a la atmósfera: (a) 3 millones y medio de toneladas de CO2; (b) 11 mil toneladas de NOx ; (c) 16.500 toneladas de SOx, y (d) mil toneladas de partículas.

Conviene aclarar que los óxidos de nitrógeno y el dióxido de azufre constituyen los principales subproductos de la combustión del carbón y el fuel para producir electricidad; emisiones completamente nocivas para la salud.

Los óxidos de nitrógeno favorecen la aparición de lluvia ácida y de ozono troposférico en verano. Y a su vez, el ozono a altas dosis puede producir problemas respiratorios, dolor de cabeza y afección pulmonar. El dióxido de azufre y las partículas también generan problemas respiratorios.

A nuestro pesar, España llegó a registrar en el año 2004 concentraciones de 417 microgramos de ozono por metro cúbico, muy lejos de los 180 sobre los cuales es necesario alarmar a la población.

Por otro lado, la contaminación atmosférica causa cada año en Europa la muerte prematura de unos 310.000 ciudadanos, según la Comisión Europea.

Los vecinos de la barriada de Puente Mayorga (en el término municipal de San Roque -Cádiz-), padecen en “primera fila” los efectos inmediatos, y a mediano y largo plazo que la Central Térmica de Viesgo Generación S.L. les genera.
Este núcleo vecinal, no solo no cuenta con una calidad de vida digna, sino que además sufre los potenciales peligros de vivir a pocos metros del grupo industrial; hay residencias a tan solo cincuenta metros de la central.

Desde hace muchos años se espera, con impotencia, que se cumpla la normativa vigente por parte de la Administración y el sector industrial. Pues es un hecho que la zona residencial y el polígono industrial son realidades totalmente incompatibles para el pequeño ámbito geográfico en donde ambas se ubican.

En el diario vivir de todas estas personas, deben tolerarse fuertes y desagradables olores, ruidos de máquinas a niveles intolerables (purgas de válvulas muy especialmente), lluvias de partículas, y por sobre todas las cosas una falta de seguridad total en caso de accidentes, bien sean vertidos hídricos, atmosféricos, explosiones o “accidentes esporádicos” dentro de las instalaciones de la mencionada central.

La Unión Europea estableció mediante la Directiva Nº 2001/80/CE unos límites de emisión de óxidos de nitrógeno, partículas y dióxido de azufre en las instalaciones de combustión que producen electricidad. Esa norma fija un tope de emisión correspondiente a 277.000 toneladas al año de óxidos de nitrógeno hasta 2008, sin perjuicio de establecer drásticas reducciones a partir de esa fecha.

Con posterioridad, el Real Decreto 430/2004 (publicado en el BOE 20 de marzo de 2004), el cual traspuso la directiva, proporcionó tres opciones a las instalaciones de combustión, con la finalidad de dar cumplimiento a la citada norma comunitaria.

Los mismos eran los siguientes: 1º) cumplir cada una con unos valores límite de emisión para dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y partículas; 2º) que el Estado establezca un plan nacional de reducción de emisiones que consiga los mismos resultados; 3º) que las centrales se comprometan por escrito a no hacer funcionar la instalación durante más de 20.000 horas operativas a partir del 1º de enero de 2008 y hasta, como muy tarde, el 31 de diciembre de 2015".

A tales efectos, las industrias eléctricas remitieron al Ministerio de Industria de Industria, Turismo y Comercio (se aclara que con un año de retraso sobre lo previsto por el Decreto) la lista de centrales que se acogían a la tercera opción, es decir, “reducción a 20.000 horas operativas desde el 2008 y al cierre antes de fines del 2015”.

Componiéndose de VEINTITRÉS las centrales térmicas de fuel y carbón generadoras de electricidad, que se han acogido a esta opción por la sencilla razón de contaminar demasiado; tal número corresponde aproximadamente al 34,8% de las existentes en España (según datos de fines de Octubre del pasado año 2005). Y precisamente dentro de este grupo de empresas que deben cerrar antes del año 2015, se encuentra Viesgo Generación S.L.

Se aclara deben CERRAR antes del año 2015 y reducir sus horas operativas desde el año 2008, no reconvertirse, ni realizar nuevas instalaciones. En efecto, se reitera que el referido plan fija que sólo podrán funcionar 20.000 horas desde 2008 a 2015; las horas que funcionaría cada central dependerá de la demanda eléctrica, pero lo previsible es que la mayoría cierre antes de 2013. Y a partir de 2016 ninguna de las 23 plantas podrá arrancar.

Por otro lado, conviene señalar que las 43 centrales españolas restantes que usan estas tecnologías, igual tendrán que reducir sus emisiones de óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre, nocivas para la salud.
Así como deberán implantar sistemas de desnitrificación y desulfuración para rebajar sus niveles de contaminación o ingresar en la adquisición de derechos para que la reducción sea global.

Por otro lado, cabe resaltar que los desequilibrios territoriales se acentúan cada vez más en el campo de Gibraltar, incumpliéndose con el Plan de Infraestructuras Energéticas, el cual establece que estas instalaciones deberían distribuirse de manera que se eviten concentraciones territoriales; situación inexistente en la actualidad; Cádiz y Almería generan las 2/3 partes de la electricidad andaluza.

Resulta absolutamente injusto e irracional convertir a Andalucía, y en particular a la provincia de Cádiz, en la zona de España con mayor densidad de nueva potencia, muy por encima de la media nacional. Basta observar vía aérea el término municipal de San Roque y captar el recorrido de una gran red de cables eléctricos procedentes en su gran parte de las Centrales Térmicas situadas en San Roque, Algeciras y los Barrios; cables electromagnéticos que están poniendo en situación de riesgo a las poblaciones y la biodiversidad, a causa de que no se respetan las distancias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, ni los parámetros comunitarios relacionados al respecto.

Asimismo, no puede obviarse que la ubicación de estas industrias resulta totalmente violatoria a la normativa vigente. Resaltando lo establecido por el Art. 4º del Decreto Nº 2414/1961, del 30/11/1961, al referirse a las actividades peligrosas (y las centrales térmicas conforman la categoría de peligrosas, ya que “Se consideran "peligrosas" las que tengan por objeto fabricar, manipular, expender o almacenar productos susceptibles de originar riesgos graves por explosiones, combustiones, radiaciones u otros de análoga importancia para las personas o los bienes”): ”Estas actividades deberán supeditarse, en cuanto a su emplazamiento, a lo dispuesto sobre el particular en las Ordenanzas municipales y en los Planes de urbanización del respectivo Ayuntamiento, y para el caso de que no existiesen tales normas, la Comisión Provincial de Servicios Técnicos señalará el lugar adecuado donde haya de emplazarse, teniendo en cuenta lo que aconsejen las circunstancias especiales de la actividad de que se trate, la necesidad de su proximidad al vecindario, los informes técnicos y la aplicación de medidas correctoras. En todo caso, las industrias fabriles que deban ser consideradas como peligrosas o insalubres, sólo podrán emplazarse, como regla general, a una distancia de 2.000 metros a contar del núcleo más próximo de población agrupada.”

Es decir, por lo menos deberían instalarse a 2.000 metros del núcleo poblacional próximo; hecho totalmente contrario a la realidad en la barriada de Puente Mayorga. No obstante, el nuevo grupo de 750 MW que se pretende instalar por Viesgo Generación S.L., se proyecta hacerlo pegado a los dos grupos viejos de la empresa; continuando quebrantando la normativa vigente sobre las distancias con las viviendas.

En otro orden de cosas, cabe señalar que el Planteamiento Municipal de San Roque, a través de su Plan Especial de Seguridad Industrial del Área de la Bahía en el término municipal, define las líneas de seguridad en dicha área.
Éstas determinan los límites máximos que resultan admisibles para las zonas de intervención de las industrias en ellas ubicadas, considerándolas individualmente.

En el trazado se tienen en cuenta la distancia de seguridad de 2.000 metros admitida por el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (el referido anteriormente), el mapa de riesgo de las instalaciones industriales y la configuración general del entorno. Según el citado documento quedan dentro de la Línea de seguridad y de la Zona de Intervención de los Riesgos existentes la barriada de Puente Mayorga.

Sin perjuicio de ello, resulta inverosímil, como independientemente de todas las razones expuestas, la normativa comunitaria y las normas vigentes a nivel nacional, autonómico y municipal incluso, en el Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de San Roque (el cual ha sido aprobado inicialmente el pasado año), pueda contemplarse la construcción de dos ciclos combinados más en el término municipal.




Visitantes conectados: 346