Introducción al Área de Consumo


Vivimos inmersos en una sociedad que sitúa el consumo constante de bienes y servicios en la cima de su escala de valores, en la que cualquier ser vivo, objeto, idea, o sentimiento es susceptible de ser comercializado; que induce a conductas de consumo irresponsables, generando nuevas necesidades al acelerado ritmo que impone el mercado. En este modelo globalizador se va perdiendo la identidad, la participación directa en la vida pública, la capacidad de control sobre nuestro destino y el de nuestra sociedad, para convertirnos en consumidores obedientes y devotos de la última novedad del mercado.

Las consecuencias sociales y ambientales del consumismo son terribles, ya que éste es una pieza clave del sistema socioeconómico imperante, basado en crecientes desigualdades sociales, en la sobreexplotación de la naturaleza y en la generación de residuos. Un sistema que prioriza lo privado frente a lo público, el individuo contra lo colectivo, la propiedad ante el bien social compartido.

Pretendemos influir en la inercia que se nos impone desde el sistema, modificando el sentido de esa corriente de forma que las personas seamos plenamente conscientes y responsables de los efectos de nuestros actos de consumo; luchando por formas de vida consecuentes, integradas y respetuosas con el medio ambiente y las personas.

Nos planteamos:

  • Desenmascarar el mito del consumo, informar de los efectos adversos del consumismo sobre la naturaleza y sobre las personas, y fomentar un consumo responsable en el que tomemos conciencia del poder de cambiar las cosas que tenemos como consumidores/as.
  • Denunciar los métodos publicitarios de las grandes compañías transnacionales y cualquier forma de publicidad sexista, violenta, engañosa, vejatoria o manipuladora y promover sistemas transversales para una educación en valores y analítica frente a la publicidad y los medios de comunicación.
  • Promover modelos de organización caracterizados por el sentido crítico, el apoyo mutuo y la autogestión (redes locales de intercambio, grupos autogestionados de consumo, cooperativas, asociaciones de vecinos, de consumidores/as, etc.).
  • Incitar la utilización de comercios de barrio y mercadillos tradicionales y crear oposición a un modelo de distribución y comercialización basado en la deslocalización de la producción, la explotación laboral, el transporte a larga distancia, la venta en grandes superficies, el uso indiscriminado del automóvil y la privatización creciente de espacios públicos.
  • Difundir una alimentación basada en productos autóctonos y de temporada, cultivados y distribuidos de manera que su incidencia medioambiental y social sea mínima, asegurando la pervivencia de la diversidad biológica y cultural.
  • Defender, frente al consumo desaforado de una minoría, el derecho de todas las personas a los bienes y servicios que garantizan una vida digna, descubriendo las falsas necesidades que la sociedad de consumo nos crea y demandando la mejora de los servicios públicos existentes y la creación de nuevos.
  • Denunciar las dietas típicas de los países “desarrollados”, muy ricas en carne, basadas en desperdiciar millones de toneladas de comida criando animales en inaceptables condiciones. Dicha dieta es incompatible con un mundo donde millones de humanos están subalimentados o mueren de hambre. Recuperar la verdadera dieta mediterránea.
  • Construir una cultura del consumo informada, crítica y ética, respetuosa con la equidad y los límites del planeta y enriquecedora a nivel social.

Para contactar con el área de Consumo de Ecologistas en Acción, puedes escribir a consumo@ecologistasenaccion.org




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