El Ayuntamiento de Salamanca nos vende una Agenda 21 descafeinada

Ecologistas en Acción de Salamanca ha estado bastantes años proponiendo, sin éxito, al Ayuntamiento la aplicación de la Agenda 21 Local. Este documento surgido de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992 y el alcalde de nuestra ciudad ignoró durante bastantes años su existencia.

Ahora el consistorio ha iniciado una campaña informativa por los barrios presentando esta iniciativa a la ciudadanía. Aprovecha para contarle a los vecinos que Salamanca es una capital modélica en materia de medio ambiente. Según reza la propaganda, la Agenda 21 sirve para divulgar los problemas ambientales, y reforzar la gestión local de sus soluciones potenciando la participación ciudadana.

Hasta aquí llega el auto-bombo municipal, pues la realidad de nuestra ciudad refleja todo lo contrario. Salamanca es una de las localidades de la región en las que más ruido sufren sus vecinos debido al total descontrol y abandono municipal al respecto. Cada cual puede emitir impunemente los ruidos más insoportables que le venga en gana generar.

El grado de contaminación atmosférica alcanza, especialmente en época estival, límites alarmantes para la salud de las personas, especialmente los enfermos crónicos. Todo ello por la aplicación sistemática de una política de potenciación mediante medidas e infraestructuras del uso indiscriminado y abusivo del automóvil como medio de transporte. A la vez, el coche va ganando terreno en las vías públicas, llegando en ocasiones -por el aumento de plazas de aparcamiento- a invadir las aceras, lo que las hace impracticables para peatones.

La ineptitud en materia de gestión de residuos urbanos durante años ha llevada a la ciudad y a la misma provincia a una situación de emergencia en esta materia, por no disponer la ciudad de un adecuado centro de tratamiento de basuras.

La proliferación indiscriminada y sin control durante años de antenas de telefonía móvil en las azoteas de las viviendas ha dado lugar a la existencia de un verdadero caos en el sector en el que el ayuntamiento ha asumido la tarea de dar cobertura legal a estaciones de telefonía que carecían de las más elementales autorizaciones administrativas. Todo ello ha generado un aumento significativo de saturación del espectro radioeléctrico de nuestra ciudad, lo que supone un riesgo para la salud de los vecinos.

Si de algo es modélica esta ciudad es de su nefasta gestión en materia medioambiental y de salud pública, incluso comparándola con la de ciudades de nuestro entorno regional regidas por alcaldes del mismo signo político que el de Salamanca. Sin embargo, el Ayuntamiento no tiene empacho en autoerigirse como líder de la vanguardia en asuntos medioambientales.

Por si fuera poco, la política de participación ciudadana real hace años que brilla por su ausencia, pues se han asfixiado, por inanición, Consejos Sectoriales como, pongamos por caso, el de Medioambiente. Así es que ahora los buenos propósitos de rectificación por parte del Ayuntamiento que anuncian los papeles de propaganda que se están repartiendo por los buzones, deberían ser motivo para la esperanza, si no fuera por que, a estas alturas de la obra de teatro, ya estamos curados de espanto.




Visitantes conectados: 357