La Junta de Andalucía no ha aprendido del desastre de Aznalcóllar

Ecologistas en Acción ha realizado un acto de protesta ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía por la Autorización de la Mina "Cobre las Cruces", en relación al aniversario del Desasatre de Aznalcóllar y bajo el lema "NO MÁS AZNALCÓLLAR, NO A LA MINA DE LAS CRUCES" .

Ocho años después del mayor desastre ecológico sufrido en Andalucía como consecuencia de la rotura de la balsa de residuos de la mina de Aznalcóllar que vertió 6 millones de metros cúbicos de lodos tóxicos sobre la cuenca del Guadiamar y Doñana, vemos como empiezan los trabajos de otra mina, "Cobre las Cruces", a unos 12 kilómetros de Aználcollar y a sólo 15 de Sevilla.

La mina, que cuenta con las autorizaciones pertinentes de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Medio Ambiente y con cuantiosas subvenciones, demuestra cómo la Junta no ha aprendido nada del desastre de Aznalcóllar autorizando una mina a cielo abierto, aún mayor que la de BOLIDEN, a otra multinacional que a base de subvenciones públicas extraerá el mineral y nos dejará la contaminación.

La mina hipotecará el desarrollo sostenible de toda la comarca, pondrá en peligro la reserva de agua subterránea del área metropolitana de Sevilla y verterá al Guadalquivir cantidades ingentes de metales pesados, convirtiéndose en la empresa más contaminante de Andalucía, llegando a verter hasta cuatro veces más de lo que se vierte actualmente en el Polo Químico de Huelva.

La Autorización Ambiental Integrada por la que la Consejería de Medio Ambiente ha autorizado los vertidos al Guadalquivir de la mina las Cruces permite el vertido de 15 Kilos/ año de mercurio y de cadmio y de hasta 75 kilos/año de arsénico y de plomo, lo que la convierte en la empresa más contaminante de Andalucía en lo que a vertidos de metales pesados se refiere.

El vertido autorizado a “Cobre las Cruces” es especialmente grave al realizarse directamente al Guadalquivir a la altura de La Algaba, afectando a la seguridad alimentaria de las producciones ligadas a la calidad del agua del río como son las más de 30.000 hectáreas de arrozal, la acuicultura de Veta la Palma o las pesquerías del estuario.

Todos los metales vertidos son extremadamente tóxicos para los humanos, así, afectándose en el caso del mercurio el sistema nervioso infantil en desarrollo. El mercurio vertido, por acción microbiana forma metilmercurio, que tiene la capacidad de acumularse en organismos (bioacumulación) y de concentrarse en las cadenas tróficas (bioamplificación), especialmente en la cadena alimentaria acuática. Los peces, crustáceos y moluscos que se capturan en el estuario acabarán acumulando grandes cantidades de mercurio que pueden suponer un riesgo para la salud de los consumidores. El metilmercurio traspasa fácilmente la barrera placentaria y la barrera sanguínea del cerebro. Esto lo hace especialmente peligroso para las mujeres embarazadas y en edad fértil, que pueden acumularlo en su organismo y traspasárselo a sus hijos.

Ecologistas en Acción ha reclamado mediante una Queja a la Unión Europea la retirada de fondos comunitarios a “Cobre las Cruces” y abra un expediente a España por el incumplimiento por parte de las autoridades españolas de varias Directivas Europeas, entre otras, la Directiva Marco de Aguas que prohíbe el vertido de contaminantes como los metales pesados a las aguas.




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