Aumento de los atropellos de peatones en la ciudad de Salamanca

Según las memorias anuales de la Policía Municipal de Salamanca en los últimos cinco años se produjo un aumento progresivo del número de atropellos de peatones en la ciudad, pasando de los 105 de 1999 a los 135 de 2003 (último dato facilitado), es decir un incremento de más del 28%. Entre 2002 y 2003 se produjo un aumento del 8% tanto en el número de atropellados como de lesionados, aunque hubo una víctima mortal menos, quedando el balance en tres peatones muertos. Es de destacar que, según fuentes periodísticas, en lo que llevamos de año 2004 se han producido ya tres muertes por atropello en nuestra ciudad igualando así el triste balance del año anterior.

En concreto el pasado mes de enero, el día 13, fallecía una anciana en la Avenida de Portugal justo un día después de que se produjeran otros dos atropellos con heridos graves (en un caso el conductor dio positivo en la prueba de alcoholemia). El 1 de marzo pasado una mujer de 73 años falleció como consecuencia del atropello por un camión trailer con matrícula de Cáceres en el Barrio de Tejares en una travesía conflictiva desde el punto de vista peatonal. Ese mismo día un anciano fue atropellado en el cruce de Carmelitas con Plaza de la Fuente y a consecuencia de las heridas falleció el 24 de abril.

Como queda dicho en el año 2003 fueron 3 las víctimas mortales por atropello, en 2002 fueron 4 y el año 2001 concluyó con seis peatones muertos, el peor balance desde 1998, año en que murieron siete peatones atropellados según los datos de la Policía Municipal de Salamanca.

Resulta escandalosamente reiterativo en los últimos accidentes como las víctimas mortales son personas de edad avanzada, por lo tanto con una movilidad limitada y con unas necesidades de adaptación de la accesibilidad por lo que Ecologistas en Acción considera que la frecuencia con la que se repiten este tipo de sucesos se debe a causas profundas que hay que abordar necesariamente para detener esta epidemia que está costando demasiadas vidas.

A la organización ecologista no le sirven los fríos datos estadísticos que machaconamente señalan como cada año son más de un centenar los peatones que resultan atropellados en nuestras calles y reiteradamente tenemos que oir cómo las autoridades municipales, lejos de admitir su propia responsabilidad, criminalizan a los viandantes argumentando que incumplen las normas e "irrumpen en la calzada" fuera de los pasos de peatones.

Puede ser que esto último sea cierto, pero tan cierto como que desde el Ayuntamiento de Salamanca se supedita la comodidad y seguridad de los viandantes, que son mayoría (66%), a los intereses de los conductores, que constituyen la minoría (23%) según los datos de le encuesta del Plan de Movilidad. Supresión o falta de pasos de peatones; semáforos que apenas dan tiempo para cruzar incumpliendo así la Ordenanza de Accesibilidad (que obligaría a que la duración se adaptase a una velocidad de paso de 0,7 metros por segundo) o que condenan al peatón a esperar varios minutos el paso (hasta 3 minutos en la Puerta de Zamora); otros que permanecen en intermitencia ámbar para los coches mientras están en verde para los peatones con el consiguiente conflicto; tolerancia con la velocidad inadecuada de los coches en la ciudad o con el aparcamiento indebido en pasos de cebra y paradas de autobús, son síntomas de que cuando se trata de decidir la utilización del espacio urbano en Salamanca se da prioridad a los coches, que pese a ser minoría ocupan el 80% de la superficie viaria y son responsables principales de la contaminación atmosférica y acústica en la ciudad.

La supresión de pasos es especialmente grave porque los peatones siguen cruzando por estos puntos con el consiguiente riesgo, por costumbre y porque es el camino más recto y corto. Su eliminación pretende dar "fluidez" al tráfico en detrimento del uso peatonal, tal y como ha sucedido en la reciente reforma del sentido de la circulación del entorno de la Estación de Autobuses. Se le pide al peatón que se sacrifique y se desplace varios metros buscando el paso o el semáforo que se sitúan en función de los intereses de los automovilistas. En otras ocasiones vemos calles con aceras estrechas a pesar del intenso tránsito peatonal o conflictos entre usos como en la calle Serranos que sigue abierta al tráfico, pese a existir alternativas, poniendo en peligro a los numerosos viandantes. Por todo ello los peatones muchas veces no tienen más remedio que reivindicar su espacio poniendo en riesgo su vida.

Una vez más Ecologistas en Acción exige al Ayuntamiento un Plan de mejora del tránsito peatonal dentro del Plan de Movilidad de la ciudad, que debe ponerse en marcha cuanto antes, donde se analicen y propongan soluciones a los problemas mencionados y se siga el ejemplo de muchas ciudades europeas donde se ha reducido el límite de velocidad en zonas residenciales hasta los 30 km/hora por razones de seguridad. En Salamanca en muchas vías ni siquiera se respeta el límite legal de 50 km/hora. Hay que recordar que, según datos oficiales, si un coche viajando a 65 km/hora atropella a un peatón el riesgo de que resulte herido de gravedad es de un 85%. Cuando el coche circula a 50 km/hora este riesgo desciende al 45% y cuando lo hace a 30 km/hora se reduce a tan solo el 5%.

PEATONES ATROPELLADOS EN LA CIUDAD DE SALAMANCA EN LOS ULTIMOS CINCO AÑOS

AÑO ATROPELLOS MUERTOS LESIONADOS
1999 105 2 119
2000 105 1 112
2001 122 6 140
2002 125 4 128
2003 135 3 138
TOTAL 606 16 637

Fuente: Memorias anuales de la Policía Municipal de Salamanca.




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