La Covatilla, un pozo sin fondo para el dinero público

El pasado mes de mayo, como un publirreportaje más de la campaña electoral del PP, se presentó el "Plan Director de La Covatilla", encargado por la empresa gestora GECOBESA, que prevé gastar más de 12 millones de euros en los próximos 10 años en la ampliación de las pistas de esquí, un nuevo telesilla, toma agua y cañones de nieve artificial, restaurante y centro de interpretación de la naturaleza.

Estas obras requieren de Declaración de Impacto Ambiental favorable por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta pero se da por supuesto que se obtendrá y se anuncia ya que se iniciarán en breve, así como la ampliación del aparcamiento que se está gestionando y se da por segura, pese a contar con informe desfavorable de la Ponencia Técnica de Impacto Ambiental del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Salamanca. No en vano muchas de las obras realizadas en La Covatilla incumplen las condiciones de la Declaración de Impacto de diciembre de 1998 y que firmó el entonces Consejero de Medio Ambiente, Francisco Jambrina, pese a los informes técnicos contrarios.

GECOBESA ha pedido el compromiso de las instituciones públicas con el Plan Director y ha comenzado por invitarlas a que suscriban la ampliación en un 60 % de su capital social, abierta hasta el 31 de octubre. GECOBESA dice haber invertido hasta ahora 1,9 millones de euros (316 millones de pesetas) en La Covatilla desde que se hizo cargo de la gestión en agosto de 2001.

Podemos hacer además un repaso del gasto público en esta quimera hasta el momento:

El Ayuntamiento de Béjar arrendó en 1997 los terrenos a los propietarios en 500.000 pesetas anuales. Posteriormente el Ayuntamiento ha adquirido 122 Has. en La Cardosa por 366.000 euros (61 millones de pesetas).

El coste del telesilla e instalaciones anejas ha sido de 2,86 millones euros (476 millones de pesetas), para lo cual se contaba con una subvención del 70% de fondos FEDER de la Unión Europea. Dicha subvención fue paralizada por la Comisión Europea al existir indicios de incumplimiento de la normativa comunitaria en materia ambiental y posteriormente el Ayuntamiento de Béjar renunció a su percepción. Fue la Junta de Castilla y León la que se encargó de suplir esta ayuda librando una subvención directa al Ayuntamiento de Béjar de 2 millones de euros (332 millones de pesetas) con el fin de pagar las deudas contraidas.

La carretera de acceso a La Covatilla, cuyo coste fue de casi 1,5 millones de euros (246 millones de pesetas), ha sido financiada por la Diputación Provincial y la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León a partes iguales.

Además el Ayuntamiento de Béjar "condonó" a GECOBESA el pago del canon anual al que se había comprometido (10 millones de pesetas durante cinco años, prorrogables otros cinco) en la oferta que le permitió hacerse con la gestión en competencia con otra empresa que ofertaba mayor cantidad.
La Junta de Castilla y León ha aprobado una subvención de 60.101 euros (10 millones de pesetas) al Ayuntamiento de Béjar para la ampliación del aparcamiento y la Diputación otra de 270.455 euros (45 millones de pesetas) para ampliación de instalaciones. Esta última subvención se prevé redirigirla a la empresa GECOBESA, habiendo acordado ya el Ayuntamiento de Béjar un libramiento de 148.838 euros (24 millones de pesetas) el pasado mes de agosto.

Podríamos añadir los gastos en promoción de la estación de esquí, por ejemplo el pago a UNIPUBLIC, empresa promotora de la Vuelta Ciclista a España, para que un etapa acabase en La Covatilla el año pasado. La Diputación Provincial desembolsó 70.000 euros (más de 11,5 millones de pesetas).

No olvidemos "el coste de oportunidad" de haber perdido los fondos europeos que se podrían haber quedado en Béjar si se hubiese optado por un proyecto turístico más respetuoso y los 2 millones de euros de la Junta (para tapar el agujero) podrían haber tenido otro destino, incluso en Béjar o su comarca.

En total cerca de 6 millones de euros (mil millones de pesetas) para una estación de esquí que tuvo en la temporada pasada 109 días esquiables, unos 63.000 visitantes y de ellos 26.400 usuarios del telesilla (supuestamente esquiadores), es decir 242 esquiadores por día esquiable.

Todo ello nos permite insistir en que este proyecto ha sido y es un fraude, tanto de expectativas creadas artificialmente como de dinero público. Ecologistas en Acción reitera su apoyo al uso turístico de la Sierra y al esquí de travesía, siempre que sea respetuoso con el medio natural, pero continuará manifestando su opinión contraria al actual modelo de explotación turística en La Covatilla por coherencia, dado que todos los informes técnicos señalan la incompatibilidad de esta instalación con la preservación del medio natural e incluso está en cuestión la viabilidad económica del proyecto. Hasta el Estudio de Impacto Ambiental encargado por el Ayuntamiento de Béjar señalaba un impacto severo y recomendaba buscar alternativas, por lo cual desde Ecologistas en Acción se presentó una propuesta de uso turístico respetuosa con el medio que, sin embargo, no fue tenida en cuenta.

Mientras las expectativas creadas sobre creación de empleo, rentabilidad y posibilidades del esquí alpino se van frustrando, aparecen detrás del proyecto otro tipo de intereses relacionados con la especulación inmobiliaria, que se detecta ya por ejemplo en La Hoya (en cuyo casco urbano se prevé multiplicar por seis el suelo urbanizable) o en Béjar con el "pelotazo" de la finca La Condesa.
Ecologistas en Acción propone a los Ayuntamientos de la comarca que rechacen esos "regalos envenenados" y reivindiquen la declaración del espacio natural de Béjar y Candelario, para proteger el medio y así acceder a los fondos europeos y de la Junta destinados a este fin.




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