Polémica en el Consejo de Medio Ambiente por el Metrocentro

En contra de lo comunicado por el Ayuntamiento, el Consejo Municipal de Medio Ambiente y Sostenibilidad (COLOMAS), en su reunión de ayer, no "aprobó por unanimidad" el proyecto de metrocentro. Los representantes de las asociaciones ecologistas, y también el del Colegio de Arquitectos, insistieron en que no procedía que el COLOMAS se pronunciase tan atropelladamente sobre un asunto de tanta importancia.

Principalmente, porque la información aportada por el Ayuntamiento no se reparte hasta ayer, durante la propia reunión, cuando ha de facilitarse con dos semanas de antelación, adjunta a la convocatoria, como fija el reglamento del COLOMAS. Si no se hace así, ni se pueden estudiar los asuntos con el mínimo de rigor deseable ni, tampoco, cabe que el consejo entre a pronunciarse.

Por otra parte, la información que se reparte es parcial, ya que no atiende al proyecto en su globalidad sino sólo a la cuestión de la afección de éste para con el arbolado. Una cuestión muy importante, qué duda cabe, pero que es sólo uno de los aspectos de la intervención: también están la organización de la movilidad durante y tras las obras; las afecciones al paisaje urbano; la relación de esta intervención con otras posteriores por la zona; el plan global de peatonalización en el que, según se dice, todas ellas se incardinan... Lo que se le había pedido al Alcalde, desde varios colectivos sociales, era que el COLOMAS fuera informado del proyecto global, no de aspectos parciales; y se le había indicado y criticado que dicha información, además, debería haberse realizado con anterioridad a la aprobación del proyecto, como dicta la lógica y también fijan tanto el reglamento de dicho órgano como el propio Reglamento de Participación Ciudadana.

Este aspecto no es una "pequeña cuestión de formas", como los representantes municipales se empeñaban en subrayar ayer durante la reunión. Los procedimientos que en su día se consensuaron para el funcionamiento del COLOMAS (recogidos en su reglamento, que se aprobó unánimemente por el Pleno Municipal) se establecen para facilitar y garantizar ciertos mínimos democráticos y de participación ciudadana. No respetarlos, y por el propio Ayuntamiento, es menoscabar seriamente no sólo dichos derechos ciudadanos sino la propia razón de ser de este Consejo.

Además, llueve sobre mojado: el Ayuntamiento, desde que el COLOMAS empezara a funcionar en enero del 2000, ha venido demostrando muy poco respeto y consideración hacia dicho órgano y sus miembros y hacia las propias normas municipales. Porque éstas, aparte de establecer garantías "formales", fija que los planes y proyectos han de pasar por el COLOMAS, para su estudio y dictamen, antes de que los mismos se aprueben. Algo que no ha ocurrido, en estos seis años, más que en muy contados casos. Una denuncia y reivindicación que en todo este tiempo no han parado de realizar las asociaciones ecologistas, no obteniendo hasta el momento más que promesas de enmienda, reiteradamente incumplidas.

Así que cabe valorar como positivo, claro, que el proyecto del metrocentro se pretenda cambiar para afectar a menos árboles de los inicialmente previstos. Y también cabe considerar que, muy probablemente, si los técnicos se esfuerzan algo más (y al COLOMAS se le diera tiempo para pararse a estudiar el asunto) de seguro que se llega a otra propuesta que afecte aún a menos árboles... En definitiva y por lo expuesto, en la reunión de ayer no se daban las condiciones como para poder "aprobar" nada.

Ecologistas en Acción celebró en su momento la iniciativa municipal de peatonalizar la Avenida de la Constitución, permitiendo el acceso a la bicicleta y el tranvía. Esta es una reivindicación de nuestra entidad y de otros colectivos ciudadanos. Y aunque entiende que llega con mucho retraso y después de muchos años de promesas incumplidas, Ecologistas en Acción no deja por ello de reconocer que es un paso en la buena dirección.

No obstante, advierte que las iniciativas de este tipo no tendrán el efecto deseado en la sostenibilidad ambiental de la ciudad si no están englobadas dentro de un plan de movilidad integral que atienda a criterios de minimización de la necesidad de desplazamientos y al fomento del transporte no motorizado (peatón y bicicleta) y del transporte público colectivo, a la vez que se ponen impedimentos a la circulación libre y barata del vehículo privado.

Por ello, Ecologistas en Acción viene proponiendo a las autoridades municipales que extiendan criterios de movilidad y accesibilidad sostenibles, y de habitabilidad urbana, tanto al resto del Casco Histórico (yendo más allá de las zonas turísticas y comerciales) como a todos los barrios de Sevilla, estudiando las zonas que son susceptibles de ser peatonalizadas para proceder a su liberación de la circulación rodada motorizada de los no residentes.

Medidas como estas están siendo implantadas con éxito en diversas ciudades europeas, resultando siempre en la mejora de la calidad urbana, del comercio tradicional y del bienestar general de la población. Su aplicación en Sevilla es urgente dada la actual saturación del tráfico, lo que está provocando ya intolerables niveles de contaminación acústica y atmosférica.




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