El Ayuntamiento de Valladolid cambia, tras ser denunciado, el Informe sobre Calidad del Aire 2005

Por segunda vez en los dos últimos años, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valladolid tiene que rectificar los datos ofrecidos a medios de comunicación y ciudadanos sobre la calidad del aire en nuestra ciudad. De nuevo, se ve obligado a reconocer que la situación es peor que la descrita en “partículas en suspensión” y en “ozono”.

El cambio se ha hecho llegar a los miembros del Consejo Local de la Agenda 21 sin ninguna explicación añadida.

Los nuevos datos indican la mala calidad del aire de nuestra ciudad durante el año 2005.

Para las partículas en suspensión los nuevos datos indican que tres estaciones (y no dos como antes se decía) superan los valores límite señalados en la legislación para el periodo de un año. Además el número de superaciones es mucho mayor que el que antes se indicaba. Sólo se puede superar dicho valor 35 días al año y la Estación de Arco de Ladrillo 2 lo ha superado en 103 ocasiones, la de Labradores 2 en 45, y la de Santa Teresa en 60.

No podemos olvidar que, según señala la legislación vigente, el valor límite anual es “un nivel que no debe superarse, fijado basándose en conocimientos científicos, con el fin de evitar, prevenir o reducir los efectos nocivos para la salud humana ...”.

Por lo tanto, lo que está en juego es la salud de las personas. Ni el alcalde ni el concejal delegado pueden esconder estos datos a los ciudadanos, ni quitar importancia al problema. Afirmaciones como que “garantizan la calidad del aire”, “se trata de una asunto puntual”, “todo es culpa del clima”, ..., son totalmente incorrectas a la vista de la dimensión del problema, ya que se trata de un cómputo anual.

Para el ozono la rectificación incluye nuevos datos que estaban obligados a elaborar, tal y como recoge el Real Decreto 1796/2003, y que en su Informe no habían contemplado.

La rectificación de estos datos ofrece una visión preocupante de la calidad de nuestro aire. En concreto, la legislación indica que el valor objetivo para la protección de la salud, fijado en 120 microgramos/m3, no deberá rebasarse en más de 25 días por cada año civil de promedio en un periodo de tres años. Pues bien, las cifras ofrecidas, tras la petición de rectificación de Ecologistas en Acción, indican que cuatro de las cinco estaciones de medición de ozono han superado ampliamente dicho valor.

La consecuencia inmediata de esas superaciones debe ser la “adopción de los planes y programas necesarios” para lograr que los valores reales no superen los valores objetivo fijados en la legislación. La definición del “valor objetivo” que aparece recogida en el Real Decreto citado es la siguiente: “la concentración de ozono que deberá alcanzarse en un momento determinado para evitar a largo plazo los efectos nocivos sobre la salud humana o el medio ambiente en su conjunto”.

El problema inmediato se presenta cuando el equipo de gobierno acaba de presentar al Consejo Local de la Agenda 21, y logrado su aprobación, un Plan para la reducción de la contaminación por partículas en suspensión. Desde Ecologistas en Acción pensamos que no sirve para cumplir los objetivos que marca la legislación pero, además, y tras conocer los nuevos datos de ozono, no cabe ninguna duda de que debe completarse con otra serie de propuestas encaminadas a la reducción de la cantidad de ozono en la atmósfera vallisoletana, por lo que el Plan recientemente aprobado no tiene validez.




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