La vuelta al cole, cada vez menos educativa

La “vuelta al cole” se ha convertido en uno de los momentos de máximo consumo anual en las familias. Ecologistas en Acción señala que gran parte de este consumo es innecesario y que supone un mal ejemplo en la educación de los propios estudiantes como consumidores.

Según la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), los gastos de la “vuelta al cole” suponen para las familias del Estado español una media de unos 739 euros por estudiante, si necesita uniforme, y de 654 euros si no lo lleva.

Ecologistas en Acción quiere poner de manifiesto que comenzar un nuevo curso no significa tener que renovar todo el material. Hace dos meses todos los estudiantes contaban con material escolar (mochilas, bolis, cuadernos, reglas etc.) suficiente para realizar sus tareas en las aulas, por lo que no es necesario sustituir todas estas cosas por otras nuevas, se pueden seguir utilizando. Hacerlo de este modo supone poner de relieve que el respeto por el material escolar es un importante elemento educativo, aprender a seguir utilizando lo que todavía sirve, a cuidarlo y hacerlo más duradero es una manera de preservar el planeta y enseñar a consumir de un modo más responsable.

En cuanto a la ropa y el calzado, que suponen la partida más cara (desde 262 euros hasta 347 euros según la CEACCU), es imprescindible estar seguros de pagar por el producto, y no por la marca. Respecto a los libros de texto (cuyo gasto oscila entre 175 y 280 euros), es necesario fomentar su reutilización por los compañeros/as de cursos anteriores, de modo que además de ahorrar dinero se enseña la responsabilidad por cuidar los libros, y un modo colectivo de utilizar los materiales respecto al individualismo que predomina hoy en día.

Ecologistas en Acción quiere recordar que la forma de consumir de los padres y madres supone una manera de educar a sus hijos e hijas en hábitos de consumo, por lo que recomienda que antes de comprar se piense en la necesidad real del producto y el efecto que ello supone, y aconseja a los consumidores que sean críticos con los contínuos mensajes publicitarios que animan al consumo irresponsable en fechas como esta. Si se decide comprar es importante, además, ver en qué condiciones ha sido fabricado, para estar seguros de que en su proceso de producción no se ha perjudicado al medio ambiente o se ha explotado a seres humanos.




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