Denuncian la destrucción de vegetación en un Parque Natural

La Consejería de Medio Ambiente ha autorizado la instalación de una cerca de protección en la finca Los Corrales, una de las propiedades rústicas más señeras y en mejor estado de conservación del Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos.

Y ya quedan menos. Una de las dos fincas que aún estaban sin cercar en su perímetro, en la parte más oriental y próxima a la localidad que da nombre a este destacado espacio natural protegido, está siendo cercada en su perímetro por una malla ganadera, que por su altura y características, cumple casi a la perfección la principal función asignada a los vallados cinegéticos, impedir la salida de las especies cinegéticas de caza mayor, en especial, el ciervo. Numerosos propietarios, aprovechan la buena disposición de la Consejería de Medio Ambiente, para conseguir vallar sus propiedades con fines ganaderos-cinegéticos.

Si los propietarios interesados no pueden cercar con malla cinegética porque su superficie está por debajo de las 2.000 hectáreas, superficie mínima exigida por la Ley 8/2003 de Flora y Fauna Silvestre de Andalucía, para poder legalmente aislar por medio de una pantalla metálica una propiedad, siempre tienen la opción de solicitar un cierre para uso ganadero. La regulación normativa de los vallados ganaderos es imprecisa, de tal forma, que cada día es más frecuente observar fincas con vallados ganaderos con unas dimensiones de retícula absolutamente ridículas, que dificultan extraordinariamente el trasiego y la libre capacidad de movimiento que la normativa ambiental otorga a la mayoría de las especies silvestres.

La Consejería de Medio Ambiente se olvida que la normativa ambiental de carácter autonómico le obliga a establecer normas técnicas aplicables a las infraestructuras y barreras artificiales, que garantice la circulación de las especies silvestres -Artículo 22.1 de la Ley citada anteriormente-. También, esta misma norma legal obliga a la Administración ambiental a cerciorarse que los cercados en el medio natural deben de permitir la libre circulación de la fauna silvestre.

Para la instalación de la malla ganadera se está procediendo a la corta y arranque de matas de lentisco, de porte y vistosidad extraordinaria, y refugio de uno de los últimos reductos de conejo de todo el Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos. Si hace unos días, denunciábamos el reforzamiento de una malla cinegética en la zona del Guadalmellato, siendo ésta, una de las cuatro áreas de toda Andalucía designadas para acoger una futura reintroducción de lince ibérico, esta semana nos vemos obligados a denunciar unos hechos fraudulentos y de un impacto negativo severo, en la segunda área seleccionada dentro de la provincia de Córdoba, para la suelta de ejemplares de lince ibérico.

La finca denunciada está ubicada en una de las áreas más interesantes desde un punto de vista de la composición botánica del parque. Su localización coincide con un área de reducida extensión dentro del espacio natural protegido, con unas condiciones termófilas que permiten la presencia de especies propias de zonas cálidas, como el palmito (chamaerops humilis) y el algarrobo (Ceretonia siliqua), confiriendo a esta parte de la Sierra de Hornachuelos un interés ambiental adicional.

De nuevo, debemos denunciar que nos encontramos con una situación difícilmente explicable. Una finca a menos de 3 kilómetros de Hornachuelos, atravesada por una carretera transitado a diario por agentes de medio ambiente de la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Córdoba, con autorización administrativa para cercar, y a pesar de todo ello, se da la voz de alarma cuando ya se ha generado un notable daño sobre la vegetación de interés ecológico en la zona en cuestión.

Ecologistas en Acción reclamará las oportunas explicaciones al Delegado Provincial en la próxima reunión de la Junta Rectora del Parque Natural.




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