Poesía anticorrupción

HUELGA GENERAL - CUEVAS DEL BECERRO.

Sra. Alcaldesa, Sr. Pueblo de Cuevas del Becerro:

Cuando Juan Villalba me propuso intervenir en el día de hoy, le comenté: ¿y para qué?

“ No importa, dinos algo para encender la mecha, para que se nos caliente el alma.”

Y, claro, pensé: ¿qué puedo yo aportar a un pueblo que lleva con la mecha encendida unos cuántos años? En todo caso, sería yo el que debiera encender mi energía en vuestro mechero del ejemplo de resistencia civil y defensa de los íntegros valores de vuestro pueblo-tierra, representados en el rumor del agua de vuestro “Nacimiento”.

Estoy aquí, solo con la palabra y mi presencia, para aprender y compartir, para reflexionar y gritar a los cuatro vientos la mentira, la complacencia y la injusticia que se está cometiendo en las tierras de Merinos.

Hace unos años el Instituto de Criminología de la Universidad de Málaga denunciaba y emitía un informe que describía los movimientos inteligentes que efectuaba la mafia para hacerse con el control urbanístico de la zona de la Costa del Sol:

Llegada discreta de corbatas y anillos de oro, reconocimiento del terreno político, infiltración en los Ayuntamientos y en el mundo empresarial sin escrúpulos e intervención de los medios de comunicación locales. Con todo este cóctel la legalidad era, si acaso, un pequeño escalón que quedaba superado con la compra de favores de algún técnico público o, incluso, de algún jurista de birrete y toga. Con esta fórmula se ha barnizado de hormigón la mayor parte de nuestro entonces hermoso litoral malagueño. Los casos Ballena Blanca y Malaya han sido el botón de muestra de lo que ya se nos anunciaba y donde se aclara a qué tipo de bien público sirve un modelo de desarrollo entregado a la perversión y a la corruptela.

Y como todo lo malo se pega, este cáncer, esta metástasis urbanística está siendo trasladada por vía rápida (transfusión en euros previo convenios políticos en la trastienda) a los pueblos de interior de nuestra provincia. Lo que está ocurriendo con el caso Ascari, Merinos, Parchite y variante de Arriate nos tememos que es más de los mismo. Y es que tras esos cerros huele a un tufillo de pedo de mofeta, “bueno más bien” a pedo de “Mafieta” que bien podrían parecerse a un estercolero, “nuclear pero estercolero”.

Querida Isabel Teresa, Sra. Alcaldesa, felicidades por su valor y trabajo. No tenga miedo, estamos acompañándola este día y hasta el final de esta causa. Queremos agradecerle su honestidad y la valentía por no haber caído en la tentación del becerro de oro, en su versión más vil, en su versión en negro. Y por su puesto, a todos los que estáis siendo difamados y extorsionados por esos autoritarios del golf, el chalet y la pela. No tengáis miedo, la razón os asiste y esos torpes movimientos de tanta mediocridad fraudulenta es el mayor ejemplo de que están débiles, como bichos acorralados en pocilga.

Los que nos vigilan desde la torre inmobiliaria están desesperados, saben que van perdiendo el partido y plantean una guerra sucia cuerpo a cuerpo. Y para eso estamos aquí: ¡ toma huelga general, cuerpo a pueblo, pueblo a cuerpo! En Marbella no hubo organización social (en soledad, solo los ecologistas pusieron el grito en el cielo); aquí, en Cuevas, en la Serranía de Ronda, hay organización social, hay pueblo. Y la legalidad, la ética y la responsabilidad civil están de nuestra parte. No tengamos miedo.

Solo nos queda que aquellos que fueron elegidos por el pueblo y quienes tienen que administrar justicia que actúen en consecuencia: Sr. Delegado de Obras Públicas, Sr. Delegado de Medio Ambiente de la “santísima” Junta de Andalucía: ¿qué hacen que no han paralizado unas obras a todas luces ilegales?, ¿por qué se mantienen con sus brazos cruzados y sus medias tintas?. ¿Intentan proteger a alguien ...?.

Actúen, por favor, inmediatamente: se lo dicta el pueblo sensible, el que no falla, el que como diría el poeta Whitman: “su lengua y cada molécula de su sangre nacieron aquí, de estos lares y estos vientos”; se los dicta el parlamento de las encinas que van a ser taladas y el sindicato de aves que allí anidan desde mucho antes que ustedes nacieran; se lo dicta la diosa de la Tierra que va a ser usurpada.

Y para terminar, como os dije al principio, estoy aquí sólo con la palabra, y palabra os traigo, “poesía herramienta, el arma cargada de futuro” que nos legó Gabriel Celaya. Os traigo dos poemas-brindis, porque hemos de brindar porque la victoria está cerca y “hasta la victoria, siempre”. Es un poema del más grande poeta de América y del pueblo, Pablo Neruda, y otro, de esta humilde persona, escrito para la ocasión e inspirado en aquel y que deseo compartir con vosotros.

Se impondrá la razón, la cordura, el sentido común y lograremos salvar a Merinos y el agua de vuestro “Nacimiento” de las garras más sucias del hombre. Aquí seremos y aquí estaremos. ¡Ánimo en la lucha “Cuevas” y felicidades por vuestro compromiso y esfuerzo!

Los mentirosos

Antes se llamaban Gajardo, Manuel Trucco,

Hernán Santa Cruz, Enrique Berstein,

Germán Vergara , (a otros los vamos conociendo)

los que - previo pago-

dicen hablar, oh Patria, en tu sagrado

nombre y pretenden defenderte hundiendo

tu herencia de león en la basura.

Enanos amasados como píldoras

en la botica del traidor, ratones

del presupuesto, mínimos

mentirosos, cicateros

de nuestra fuerza, pobres

mercenarios de manos extendidas

y lenguas de conejos calumniosos.

No son mi patria, lo declaro

a quien me quiera oír en estas tierras,

no son el hombre grande del salitre,

no son la sal del pueblo transparente,

no son las lentas manos que construyen

el monumento de la agricultura,

no son, no existen, mienten y razonan

para seguir, sin existir, cobrando.

Pablo Neruda

Huelga general

Deslenguado, mentiroso edil,

arquitecto y diputado, farsantes traidores,

gerente limousine, mal nacido,

todos cómplices de guante blanco:

¡ni un diente de excavadora más!

Por las tripas de vuestra ambición,

por el alquitrán de vuestras almas,

por lo que pesan vuestros bolsillos:

¡Huelga general!

¡Apaguen obreros sus bielas,

pájaros detened el vuelo,

que no recoja la hormiga su grano,

veintiséis, octubre, párate en seco!

¡Tierra, agua, es la vida!

¡Aquí es la dignidad!

Compañeros, compañera encina:

del árbol del pueblo, Neruda,

del canto a mí mismo, Walt,

de hojas de hierba, Whitman,

de la poesía como arma, Celaya,

y con alma de yesca, La Cueva,

pueblo encendido en el pueblo

manos y olmos en guardia

dejando en su canto la estela.

Antonio Viñas




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