Localizados dos búhos reales electrocutados

Una de las aves ha sido localizada colgada de un poste eléctrico, y la otra, a pie de otro poste de la misma línea de distribución de electricidad ubicada en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río, en avanzado estado de descomposición. Entre los dos ejemplares apenas hay 100 o 150 metros de distancia.

La línea de distribución es de voltaje inferior a 45 Kw. En este tipo de líneas de distribución son en las que se suelen dar la mayoría de los casos de electrocución de aves en España. Según diversas estimaciones, anualmente, mueren electrocutadas entre 25.000 y 30.000 aves de gran talla, la mayoría rapaces, todas especies protegidas, y algunas de ellas, incluidas en los listados de categorías de amenazas (UICN), como el águila imperial y águila-azor perdicera. La electrocución sobreviene por contacto simultáneo con dos conductores o por derivación de tierra.

La línea esta situada en el margen izquierda de la carretera que comunica Córdoba y Almodóvar del Río (Carretera de palma del Río), en el kilómetro 19, dirección Palma del Río, a la altura de la entrada a la finca de Fuenreal.

El mencionado tendido eléctrico tiene un diseño que le confiere una extrema peligrosidad para la avifauna. Se trata de postes con cruceta con aisladores rígidos, estando clasificados por los expertos como el diseño más peligroso para las aves. Al diseño, hay que sumarle unas determinadas características de la zona, que le confiere una atracción para determinadas especies especializadas en cazar desde elevados oteaderos, que les permiten disponer de un amplio ángulo de visión para la captura de sus presas.

Diversos estudios de campo advierten que las variaciones de muertes y su distribución en un 82%, dependen del diseño y el hábitat en que se ubique el tendido eléctrico.

Estos dos individuos procederán casi con toda seguridad de la sierra más próxima, la del Almodóvar del Río. Allí tendrían, antes de perecer electrocutadas, su refugio y su emplazamiento para la reproducción anual y se desplazaban sigilosamente, como solo ellos pueden hacerlo con su plumaje aterciopelado, hasta sus cazaderos, zonas con una elevada presencia de roedores, como es el caso que nos ocupa.

Este hecho demuestra que el avance que ha supuesto la aprobación, el pasado mes de octubre, de un Decreto por parte del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, por el que se establece normas para la protección de la avifauna para las instalaciones eléctricas de alta tensión, en las zonas de especial protección de las aves y los espacios naturales protegidos declarados en base a la Ley 2/1989 de Andalucía, ha sido claramente insuficiente.

Han quedado excluidos los tendidos eléctricos existentes, algunos de ellos, localizados en áreas de dispersión de especies en situación muy precaria, como es el caso del águila-azor-perdicera.

Ecologistas en Acción demanda una norma legal que facilite la incorporación de elementos de anticolisión y antielectrocución en el conjunto de la red de distribución de electricidad de Andalucía.




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