V Conferencia Internacional de Ciudades y Pueblos Sostenibles

Ecologistas en Acción de Sevilla acusa a la conferencia que una vez más nos encontramos con la utilización de la palabra sostenibilidad para encubrir lo insostenible.

¿Cómo se puede afirmar que Sevilla, Andalucía, España o alguna de las ciudades que están representadas en esta conferencia son sostenibles?

En Sevilla y Andalucía tenemos claros ejemplos de proyectos de gran envergadura claramente insostenibles como:

1. Mina Cobre las Cruces, la mina más grande de cielo abierto de toda Europa que se está construyendo a menos de veinte Km. de Sevilla que verterá metales pesados altamente contaminantes, que actúan como venenos muy tóxicos, como son el mercurio, el cadmio y el arsénico. La Junta de Andalucía y la Mina Las Cruces pretenden que estos venenos se viertan directamente al Río Guadalquivir, afectando a los arrozales y al Parque Nacional de Doñana.

2. La insostenibilidad del tráfico en Sevilla o cualquier ciudad andaluza, sin ninguna perspectiva de reducción de este tráfico sino todo lo contrario, gracias a la construcción de nuevas infraestructura para el tráfico privado (SE-35, SE-40,..., etc.) o el hecho fragante del paso de una media de 10000 coches en 12 horas atravesando un parque emblemático como es el parque Maria Luisa.

3. El derroche energético de la propia administración sin ninguna campaña de ahorro y eficiencia energética dirigida a la ciudadanía frente a la proliferación de centrales térmicas en distintos puntos de Andalucía y España.

4. La situación actual del urbanismo salvaje en España que se ha convertido en el mayor atentado ambiental, gestando desde hace mucho tiempo, por lo que resulta incomprensible que todavía no se hayan planteado fórmulas para poner freno a la destrucción del territorio en la que nos hayamos inmersos. A pesar de que existe suficiente legislación para actuar de forma contundente contra la ilegalidad, una gran parte de las infracciones urbanísticas se acaban consolidando, en gran parte debido a la prescripción de las mismas por el transcurso del tiempo sin actuación por parte de la Administración.

5. O la insostenibilidad del uso del agua debido a que seguimos instalados en políticas de oferta frente al control de las demandas, etc…

Por no hablar de dificultades que existen en el acceso a los datos públicos para los ciudadanos.

Toda entidad social acostumbrada a reclamar datos a las administraciones públicas sabe de las dificultades de obtenerlos. La opacidad no es una práctica exclusiva del Gobierno central, que alega en su defensa que muchas de las materias sobre las que se reclama información están transferidas. Los Ejecutivos autonómicos y las corporaciones locales no son más transparentes. Y es que la Administración pública (que da trabajo a casi tres millones de personas y es sin duda el mayor empresario nacional) es un complejo y pesado engranaje a las órdenes del poder político. Sin embargo, la ideología no marca diferencias fundamentales en el apego casi patrimonial a la información que maneja.

Ecologistas en Acción también denuncia el incumplimiento de distintos órganos y reglamentos de participación ciudadana y la dificultad que se tiene en participar en estos órganos consultivos y decisorios. Que es uno de los tres pilares básicos para la sostenibilidad.

Desde Ecologistas en Acción reclamamos una participación real en órganos decisorios y apoyaremos todas las iniciativas encaminadas a estos objetivos, para Llevar los compromisos a las calles y a los ciudadanos.




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