Manifiesto contra la especulación urbanística

1º. La proliferación de proyectos de especulación urbanística y de infraestructuras de obras públicas o privadas en nuestra región, amenaza con destruir la tipología tradicional de nuestros pueblos y ciudades, con efectos sociales y ambientales que no han sido adecuadamente evaluados, y cuyas repercusiones futuras sufrirán las próximas generaciones.

2.º La recalificación de miles de hectáreas de terreno en muchos municipios castellano-manchegos para poner en marcha planes urbanísticos, a menudo asociados a campos de golf, son ejemplo de un modelo elitista de crecimiento urbano ambientalmente insostenible. Esto resulta aún más grave en una región en la que el agua es un bien tan escaso, y en la que en los últimos años, con los proyectos que las distintas administraciones públicas vienen poniendo en marcha, se habrá invertido una cantidad de dinero público próxima a los mil millones de euros para intentar paliar los efectos de la sobreexplotación de los acuíferos.

3º. Estos crecimientos desmesurados no responden a las demandas ciudadanas en materia de vivienda, sino que obedecen a un afán puramente especulativo, basado en el enriquecimiento rápido de unos pocos a costa de la destrucción de los recursos y valores naturales de nuestra tierra.

4º. La actuación de las Consejerías de Urbanismo y Vivienda, y de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, es claramente deficiente a la hora de velar por una adecuada planificación del territorio. Los planes urbanísticos que se presentan se aprueban por mero trámite, a menudo obedeciendo a presiones políticas, en un evidente tráfico de influencias.

5º. El gobierno de José María Barreda tiene una gran responsabilidad en todo esto. Desde el ejecutivo regional se exige la caducidad del trasvase Tajo-Segura, mientras se reclama la construcción de otro desde éste a la llanura manchega con el propósito de abastecer proyectos especulativos como el Reino de don Quijote; se pide agua para beber en Castilla-La Mancha, mientras se obstaculiza el cierre de los pozos ilegales de los terratenientes; se reivindica la escasez de agua de nuestro territorio, mientras se impulsa y fomenta la construcción de numerosos proyectos de campos de golf y complejos residenciales despilfarradores de agua.

6º. Demandamos un mayor rigor y una correcta evaluación de los impactos que estos proyectos ocasionan sobre los recursos naturales (agua, suelo, vegetación, fauna y paisaje) y sobre los efectos sociales que traen consigo (pérdida de identidad de nuestros pueblos, destrucción de la tipología urbana, desaparición del patrimonio agrícola, desplazamiento de las prácticas y actividades tradicionales, precariedad laboral, etc.).

7º. Reclamamos la paralización cautelar de todos los proyectos de nuevos campos de golf y macro-urbanizaciones en el medio natural actualmente en tramitación en la región (Manzanares, Puertollano, Illescas, en Toledo; Reino de don Quijote, en Ciudad Real; Las Pachecas, en Argamasilla de Alba, etc.), especialmente aquellos localizados en la Cuenca Alta del Guadiana, para la que se está tramitando un Plan Especial, cuya eficacia puede quedar seriamente afectada si se concretan dichos proyectos.

8º. Por último, exigimos la aplicación del artículo 47 de la Constitución Española, que, recordemos, dice: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”.

Las Pachecas, Argamasilla de Alba, 15 de abril de 2007




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