La política de la Junta pone en riesgo la Sierra de Béjar

Ecologistas en Acción critica la hipocresía electoralista de la Junta de Castilla y León ante los pueblos de la comarca de Béjar: por un lado alaba las potencialidades de desarrollo sostenible de los pueblos serranos y el beneficio que obtendrán de la Red Natura 2000 para percibir fondos europeos, y por otro les priva de las garantías de protección al dejar sin declarar el PARQUE NATURAL DE CANDELARIO-BÉJAR y con ello exponer a la comarca a los intereses urbanizadores al tener vía libre para violar las Directivas medioambientales de las zonas protegidas. Ecologistas exige al Consejero de M.A. Carlos Carriedo y al alcalde de Béjar, Alejo Riñones, que expliquen a los ciudadanos la nefasta repercusión que sobre sus economías y sus valores ambientales tendrá el quedar excluida la montaña de Salamanca de la Ley de Espacios Naturales Protegidos y sin poder entrar a formar parte de la futura Red Natura2000. Esta exclusión deja a los pueblos de la comarca sin miles de euros que por derecho le corresponderían, a diferencia del camino emprendido por muchas zonas de Castilla y León para fijar población en el medio rural y crear empleo en sus pueblos –Batuecas y Arribes, en Salamanca; Sanabria, en Zamora; Duratón, en Segovia; Río Lobos, en Soria...–, y donde el beneficio podría ser compartido por todos los términos municipales incluidos en el Parque Natural: Puerto de Béjar, Cantagallo y Vallejera tendrían también su cuota, junto a Candelario, Béjar, La Hoya y Navacarros.

La asociación Ecologistas en Acción de Salamanca considera que la Junta de Castilla y León ha decidido sacrificar el futuro de la sierra de Béjar-Candelario y los pueblos de La Hoya, Navacarros, Cantagallo, Vallejera y Puerto de Béjar en aras de un modelo de desarrollo insostenible y obsoleto que fomenta la especulación urbanística, con la promoción de apartamentos y de chalés en El Rincón de La Condesa, entre otros, por la promotora del Sr. Montero, director de Gecobesa en La Covatilla, para lo cual el Gobierno autonómico no duda en saltarse sus obligaciones legales y compromisos morales con la provincia de Salamanca.

Para Ecologistas, eso es lo que inequívocamente se desprende de la lamentable resolución del último Consejo Regional de Espacios Naturales Protegidos. El pasado martes día 14 tuvo lugar en Valladolid la última sesión en la que se aprobaron los borradores de Decreto de diferentes Planes de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) como paso previo a las respectivas Leyes de Declaración de nuevos Parques Naturales para Castilla y León: en Burgos, con las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, y las Lagunas Glaciares de Neila; en Soria con la Laguna Negra y Circos Glaciares de Urbión; y en León, con el Acebal de Garagüeta. Una mayor superficie de protección y perspectivas de un aprovechamiento sostenible en crecimiento para la Comunidad que es recibida por los ecologistas con satisfacción, pues también se incorporan los municipios de Miranda del Castañar y de San Martín del Castañar (Salamanca) al Parque Natural de Sierra de Francia-Las Batuecas, de cuyos beneficios conservacionistas vienen ya dando buena cuenta los vecinos de otros pueblos serranos, al igual que los ribereños del Parque de Las Arribes.

Sin embargo, en el orden del día del Consejo Regional no fue incluido el PORN de Candelario-Béjar, finalizado hace ya un año, una muestra más de que el Consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, falta a su palabra y a su compromiso con Salamanca. Esta omisión en el Consejo de Espacios Natuales habla de la clamorosa falta de diligencia de la Junta en materia ambiental y desarrollo rural, que cierra la legislatura sin terminar sus deberes, y cuya ambigüedad ha generado lamentables enfrentamientos y una alarma social sin precedentes en la comarca. El Gobierno Regional abandona el Parque Natural de Candelario-Béjar y muestra una vez más su debilidad en materia de protección y desarrollo sostenible, con una nula credibilidad en el desarrollo de la Ley de Espacios Naturales en Salamanca. Los ecologistas observan en esta decisión la confirmación de que los intereses ambientales para el PP están supeditados al negocio rápido del ladrillo por encima de los derechos e intereses de los ciudadanos de Salamanca para disfrutar y aprovechar de forma sostenible de un medio ambiente bien conservado.

Recuérdese que con la llegada a la mitad de legislatura de Carlos Fernández Carriedo a la Consejería Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León se hizo pública la promesa de la declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar antes del final de la misma, noticia que en Ecologistas de Salamanca recibimos con enorme satisfacción tras quince años de espera, cuando en 1992 se inició el PORN del futuro Parque Natural. A lo largo de este tiempo, con un recrecimiento irregular de las actuales instalaciones de La Covatilla (que no han pasado las correspondientes Evaluaciones de Impacto, motivo por el que Bruselas tiene abierto en curso un expediente investigador, y en los Juzgados constan denuncias por presuntos delitos ecológicos), paralelamente se han ido sucediendo hechos significativos para entender esta paralización de la Junta. A fecha de hoy ya está finalizado el inventario del PORN, y ha surgido una plataforma ciudadana mayoritaria en la zona y activa para la defensa del Parque Natural, mientras que los dirigentes locales del PP y los responsables de la empresa gestora Gecobesa han seguido enarbolado la estación del esquí en La Covatilla como factor de desarrollo en medio de un descenso acusado de población en la Comarca y con alarmantes tasas de desempleo al alza. Una Covatilla que cierra la temporada con nuevos números rojos y ridiculizada en los ámbitos del deporte blanco, en los que ya se ha descubierto el engaño año tras año de un estación sin futuro.

Esta manera de hacer política “de desarrollo rural”, como se sabe, viene siendo la tónica general en otras zonas de la Comunidad, en donde sólo la intervención del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León está impidiendo hasta ahora la devoción del PP por la construcción de macrourbanizaciones en zonas ambientalmente muy sensibles, en su mayoría pertenecientes a la Red Natura 2000 de la Unión Europea, que quedan irreversiblemente destruidas y cuyos dagnificados, a mayores de especies protegidas y paisajes, son los habitantes de los pueblos (“Ciudad del Golf” en Las Navas del Marqués de Avila, o Villanueva de Gómez, o el proyecto avasallador de un posible esquí de San Glorio en Palencia y León). Ante la impotencia del PP por la ineficacia de las políticas que viene realizando desde hace más de veinte años, y ante su incapacidad para concebir proyectos modernos basados en un desarrollo sostenible (F. Jambrina, Silvia Clemente, Mª Jesús Ruiz, Carlos Fdez. Carriedo, como espadachines del fracaso), a la Junta de Castilla y León no se le ocurre otra cosa que “aferrarse” a proyectos urbanísticos anacrónicos, lo que, para Ecologistas en Acción, choca frontalmente con la actual sensibilidad social respecto de la protección del medio ambiente y, sobre todo, con la legalidad vigente.

Ecologistas en Acción de Salamanca pide a la Junta de Castilla y León que no intente confundir a la ciudadanía con argumentos falaces. El actual Gobierno autonómico y los alcaldes atláteres de la comarca, con el Sr. Riñones de cabecilla, se escudan y repiten, como argumento en su defensa de ese obsoleto modelo de desarrollo, que “hay que detener el éxodo que experimentan las zonas rurales”, “hay que plantear como alternativa que esas zona rurales no se abandonen” y que “no se puede pretender que la región sea una reserva en la que el ser humano no pueda estar”. Sin embargo, si se analiza la evolución de la población y de empleo en la comarca de Béjar puede observarse cómo proyectos como el de La Covatilla no ha traído más que huida de los pueblos, paro y derrumbamiento de la sierra. La opción del esquí es la del fraude social, económico y ambiental sin precedentes en la provincia de Salamanca, inviable económica y financieramente año tras año, agudizado hoy por los efectos evidentes del Cambio Climático en nuestra montaña. La hipocresía de la Junta de Castilla y León no tiene parangón: mientras pone la mano para percibir cuantiosos fondos europeos destinados a la protección del campo y el medio ambiente, se salta sin recato la normativa europea al promover y/o consentir la ampliación de un esquí sin futuro en las zonas protegidas de la Sierra pertenecientes a la Red Natura 2000, alterando los Lugares de Importancia Comunitaria de Candelario de la Unión Europea, como bandera para vender promoción urbanística y la construcción de macrourbanizaciones de Gecobesa y su entorno empresarial. La Junta hurta al conjunto de los pueblos y habitantes de Salamanca de un Parque Natural para entregar la sierra de Candelario-Béjar al negocio privado del especulador.

Por el contrario, como ha venido denunciando esta asociación ecologista, la sierra quedará expuesta a los intereses inmobiliarios egoístas del lobby Gecobesa del PP provincial, con Francisco Montero como director de operaciones, para sus intereses privados en El Rincón de la Condesa, entre otros. Recuérdese que Ecologistas en Acción de Salamanca viene de largo denunciando que los intereses reales de La Covatilla no se encuentran en el esquí ni en la sierra, ni, de lejos, en los vecinos de la comarca de Béjar, a los que terminará abandonando con una sierra herida de muerte por el esquí, sino en la promoción urbanística y la “ola enladrilladora” del señor Montero en los pueblos de la sierra salmantina y los próximos de la Sierra de Gredos de Ávila. Su última serie de hoteles con el nombre de “Real” (de Béjar, de Bohoyo, de Barco y de La Condesa y su campo de golf) es sólo el anticipo del vampirismo al que quiere someter a las posibilidades de un desarrollo sostenible y duradero de las gentes de las provincias de Salamanca y Ávila con sus Espacios Naturales Protegidos y sus Pueblos. En fechas recientes conocíamos que la fórmula del boom especulador será la de un Consorcio entre los Ayuntamientos de Béjar y del Barco de Ávila, y las Mancomunidades de Ruta de la Plata y del Valle del Ambroz, con el asesoramiento, para perplejidad de la ciudadanía tributaria de estas administraciones locales, de la empresa gestora del esquí alpino en la montaña mediterránea de Béjar (Gecobesa). Ecologistas de Salamanca ha alertado del escándalo que supone el tener que socializar los gastos, al pagar entre todas las gentes de la comarca las pérdidas millonarias que tiene La Covatilla, para ver cómo se privatizan las ganancias, con las promociones particulares de las diferentes empresas de Montero y colaboradores.

Por último, Ecologistas insta también al PSOE de Béjar y de los pueblos de la comarca, hasta ahora con un preocupante papel “de palmeros del PP”, a que se expresen para convencernos de que conservar en Salamanca es compatible con poder incentivar y dinamizar un turismo sostenible en los pueblos de la sierra de Béjar y Candelario, arrinconando el deterioro al dejar La Covatilla como está, y agrandando la protección con más Parque y red Natura 2000 para los ciudadanos.




Visitantes conectados: 603