El recrecimiento de Yesa en el día contra los grandes embalses

El 14 de marzo, se celebró el Día Internacional de Acción Contra los Grandes Embalses en el que se realizan actos y denuncias, a nivel mundial, contra los grandes embalses que impactan gravemente sobre los ecosistemas fluviales. De hecho, la puesta en marcha de estas grandes infraestructuras supone la inundación de miles de hectáreas que, en muchos casos, albergan zonas de gran valor ecológico, agrícola y cultural. Tales consecuencias hacen necesaria la participación de Ecologistas en Acción de la Comarca de Sangüesa en esta denuncia internacional para recordar lo que supone el recrecimeinto del embalse de Yesa.

En Navarra tras el fiasco, medioambiental, político y social que ha supuesto el pantano de Itoiz, está previsto el recrecimiento del embalse de Yesa, que producirá una serie de impactos irreparables, tanto por su afección a la flora, a la fauna, a los terrenos de cultivo, núcleos de población, patrimonio cultural, camino de Santiago, y lo que es peor pondrá en peligro, debido a la inestabilidad de las laderas, a los núcleos de población existentes en el entorno del embalse y debajo de él.

La utilidad del proyecto es discutible por existir alternativas según manifestaron desde Ecologistas en Acción de la Comarca de Sangüesa como:

1.- La creación de 7 embalses laterales en Bardenas, con una capacidad conjunta de 491hm3, la misma que la cota intermedia.

2.- La modernización del regadío puede ahorrar del 30 al 45 % de agua, fertilizantes y pesticidas, es decir al menos 200 Hm3 anuales.

3.- El abastecimiento de agua de calidad a Zaragoza se garantiza desde el embalse de La Loteta, por lo que no tiene que ser regulado desde Yesa, tal como se ha manifestado reiteradamente por parte de diversos responsables políticos y tal como indica la Comisión Europea.

Las principales ventajas de estas alternativas frente a cualquier recrecimiento de Yesa son:

- Se eliminan las posibilidades de regulación de cualquier posible futuro trasvase del Ebro.

- El agua se almacena en el mismo territorio que se utiliza, lo que hace que el sistema sea más flexible y eficaz en la gestión, bajo el control del sistema de regadíos Yesa – Bardenas.

- Este sistema es modular: los embalses propuestos pueden ser construidos en paralelo a las transformaciones en regadío, lo que hace que tanto la inversión como el uso sea más eficiente y los costes para los regantes más reducidos.

- Desaparece la conflictividad social y el enfrentamiento llano – montaña.

Ante la destrucción provocada por los grandes embalses para el beneficio de una minoría, por lo que los ecologistas reclaman el abandono definitivo de la construcción de este tipo de grandes infraestructuras, y más en concreto del recrecimiento del embalse de Yesa, cuyo impacto ambiental y social va ha ser muy importante, y cuya utilidad en muchos casos resulta más que dudosa.
Por el contrario, apuestan por una gestión del agua respetuosa con el medio ambiente, que satisfaga las necesidades reales de la población, y no otros fines lucrativos.




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