Reducción de las bolsas de plástico: reclaman medidas obligatorias

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino ha presentado una campaña de sensibilización dirigida a reducir el desproporcionado consumo de bolsas de plástico de un solo uso y animar a su reutilización y reciclado. Esta campaña consiste en puntos de información móvil y en diversas actividades y talleres destinados concienciar “a consumidores, fabricantes, comerciantes e instituciones”.

Ecologistas en Acción recuerda que, en 2007, el Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR) ya establecía que el consumo de las bolsas de plástico de un solo uso debía reducirse en un 50% para 2010, cosa que no ha ocurrido. En 2008, y a pesar de su empeño, la Generalitat de Cataluña no fue capaz de alcanzar el consenso necesario para prohibir por ley su distribución gratuita. En 2009, los supermercados Carrefour lanzaron la campaña “Bolsa caca” y eliminaron totalmente las bolsas gratuitas, pero su ejemplo no fue seguido por ninguna otra cadena de supermercados.

La principal razón por la que ni el Plan Nacional Integrado de Residuos ni todas estas iniciativas de reducción de las bolsas de plástico de un solo uso no obtienen ningún resultado efectivo es que son estrictamente voluntarias.

Tampoco ayuda el que España sea el primer productor europeo de bolsas de un solo uso y el tercer consumidor, con 250 bolsas por habitante y año, y los fabricantes no tienen ninguna razón para dejar de producirlas. Los consumidores se han acostumbrado a usarlas y las exigen a los comercios, que salvo los grandes centros comerciales, no pueden negarse a regalarlas. En cuanto a las instituciones, todavía no se han pronunciado ni adoptado medida alguna.

Una bolsa de plástico tiene una vida útil media de 12 minutos, su producción y distribución consume petróleo, agua y energía y emite unos cuatro gramos de CO2. En total generan el 0,1% de la emisión nacional de CO2. Tardan siglos en descomponerse, tan sólo el 10% de ellas acaba en los contenedores amarillos para su reciclaje y la mayoría acaba en los vertederos. Y en las costas. El 20% de la basura recogida de las playas son bolsas. Son trampas mortales para la fauna marina, las aves y las tortugas. Se han encontrado bolsas flotando en el Circulo Ártico y en lugares remotos del Atlántico Sur. En definitiva, las bolsas son extremadamente nocivas, y al mismo tiempo, prescindibles y fácilmente reemplazables.

Por otra parte, Ecologistas en Acción considera absurdo y un despilfarro que la administración gaste tiempo y dinero en talleres que enseñan a fabricar bolsos, sombreros, monederos y objetos decorativos utilizando bolsas de plástico usadas. Puede que sea un buen sistema para entretener a los niños pero no se puede considerar como una medida seria para reducir su consumo.

La única solución es que el Gobierno tome medidas eficaces y de obligado cumplimiento para que se sustituyan por otras alternativas más respetuosas con la naturaleza, como bolsas de tela u otros recipientes duraderos y ecológicos.




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