No acudir a circos con animales

Con la llegada de las Navidades aumenta la presencia de los circos en nuestras ciudades. Muchas de estas instalaciones siguen utilizando en sus actuaciones animales silvestres (tigres, elefantes, rinocerontes, leones, grandes simios, osos…), que sufren una precariedad y maltratos continuos. Ecologistas en Acción se manifiesta en contra de los circos con animales y solicita a los ciudadanos que no acudan a estos espectáculos.

Los circos son espectáculos culturales para el entretenimiento y el ocio que deberían ser compatibles con el respeto y salvaguarda de los derechos de los animales. Sin embargo, la situación de estos animales, especialmente en la "trastienda" (donde no está presente el público), suele ser bastante lamentable. Su comportamiento en cautividad está lleno de características anormales como idas y venidas, auto mutilaciones, golpearse con la cabeza, balanceos, o morder los barrotes de las jaulas.

Estos animales pasan la mayor parte de su vida atados o encerrados en jaulas, en las que apenas tienen movimientos y en las que han de comer y hacer sus necesidades, además de viajar en camiones o barcos, con condiciones climatológicas en muchos casos adversas a sus características fisiológicas. La forma de estancia y confinamiento de los animales en los circos es totalmente opuesto a lo que necesita el animal, lo que constituye en si un maltrato desde un punto de vista fisiológico y etológico.

Ecologistas en Acción denuncia el maltrato que suelen sufrir estos animales en el entrenamiento: extirpación de garras en los felinos para evitar accidentes; extirpación de dientes incisivos en los chimpancés; utilización de varas con descargas eléctricas, palos con pinchos y látigos, entre otros, para conseguir que por miedo a ser golpeados adopten posiciones totalmente antinaturales para estas especies.

Asimismo muchos de los animales que están en los circos, han sido capturados del medio natural, sustituyendo su forma de vida en libertad y de acuerdo a su especie, con la cautividad y una forma antinatural de vida.

Por estas razones, Ecologistas en Acción se manifiesta contraria a la utilización de animales en los circos y pide a las familias que no acudan a estos espectáculos por su extrema crueldad, maltrato y explotación animal. Si bien el niño se siente atraído por poder observar en vivo a estos animales, el adulto ha de ser consciente del sufrimiento que estos espectáculos implican.

La educación ambiental que debemos trasmitir a nuestros niños debe estar basada en el conocimiento, disfrute y observación de las diferentes especies en plena libertad, considerando que es este medio donde adquieren su verdadero valor, muy lejos de ser explotadas y obligadas a desarrollar comportamientos antinaturales. En definitiva una educación en consonancia con una sociedad que avanza hacía el respeto y la convivencia.

Sería conveniente que la sociedad se planteará si es necesario el sufrimiento de estos animales para su propia diversión. El éxito de experiencias internacionales como el circo del Sol, o estatales como el "Gran Fele", Premio Nacional del circo (2009), que lleva 17 años basando sus espectáculos en planteamientos teatrales y excluyendo la utilización de animales, avalan la salida comercial de estas empresas sin necesidad de recurrir al maltrato animal.

El parlamento del Reino Unido y el senado Alemán son dos de las últimas instituciones que este año han aprobado resoluciones pidiendo a sus Gobiernos que prohíban la utilización de animales en los circos, como ya se ha dado en una larga lista de países (Canadá, Finlandia, Suiza, Suecia, Dinamarca…). Por el contrario, Ecologistas en Acción denuncia que en España, aunque también existe una lista cada vez mayor de municipios que sus ordenanzas prohíben estos espectáculos, no existe un legislación estatal que vaya en la misma línea.




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