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Libro: Sembrando en el desierto Ver más grande

Libro: Sembrando en el desierto

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Agricultura natural, restauración ecológica global y sustentabilidad alimentaria

Masanobu Fukuoka

Cauac

Rústica con solapas

212 páginas

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16,00 € impuestos inc.

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En una sociedad que comenzaba a tomar consciencia de la creciente dependencia mundial del petróleo para la generación de alimentos, semejante experiencia caló hondo y generó (y continúa haciéndolo hoy) una enorme motivación en mucha gente que buscaba caminos hacia la sostenibilidad. Fukuoka, que nunca antes había salido de Japón, comenzó a recibir invitaciones y a recorrer el mundo. Lo que vio en estos viajes le produjo una impresión inequívoca y terrible: La Tierra se está convirtiendo en un desierto a causa de la acción humana.

Masanobu Fukuoka dedicó los últimos 30 años de su vida a una nueva obra, Sembrando en el desierto, y se entregó por completo a la causa de la regeneración de la Tierra. Viajó, observó, investigó las causas de la desertificación, promovió sin descanso iniciativas para la regeneración vegetal de los desiertos, conversó con políticos, científicos, campesinos, refugiados y logró varias experiencias exitosas. Tras su fallecimiento en 2008, su pupilo Larry Korn, que 30 años antes había traducido aquél decisivo primer libro, se embarca en la adaptación al inglés de su última y definitiva obra, Sembrando en el desierto.

En este libro Fukuoka recoge la experiencia y el aprendizaje de la última gran etapa de su vida, relatándonos sus viajes con gran viveza y expresando con sencillez sus finas observaciones sociales, su comprensión de la naturaleza, su humor y su maravillosa sensibilidad; nos conecta con toda la complejidad y belleza que se manifestaron en su camino a medida que aquellos proyectos de regeneración de los desiertos tomaban forma al entrar en contacto con la realidad. Él soñaba con los seres humanos cooperando por el reverdecimiento de la Tierra en lo que llamaba "el Segundo Génesis". Pero para poder retornar a la vida natural, insistía en que debemos ser capaces de desapegarnos del ilusorio paradigma del conocimiento moderno y volver a mirar a la naturaleza con los ojos limpios de un niño. La restauración de la Tierra y del corazón humano, decía, son un único e indesligable proceso.